Parker y Lenox

user
Restaurantes

Caminas por la Juárez en Ciudad de México, de pronto notas un olor que proviene de un establecimiento, este llama tu atención y te asomas, ves algo que parece una cafetería estadounidense  de los años veinte. El jazz que escuchas te mete más en el ambiente; antes de que te des cuenta ya estás sentado comiendo una hamburguesa con pan casero y observando el lugar con un extraño sentimiento de que algo esconde.

Lograr ingresar al establecimiento

No te atreves a preguntarle nada a nadie porque piensas que la gente pensaría que eres raro; sin embargo, empiezas a notar que grupos de personas entran al restaurante pero no se quedan en él, sino que siguen caminando hasta una puertecilla que da a un pasillo oscuro; te causa bastante curiosidad, así que pagas la cuenta y decides seguir por el pasillo, te recibe una bodega amplia con una barra larga, sillones de terciopelo, mesitas de madera y un escenario con cortinas rojas donde está tocando una banda de jazz.

No lo puedes creer, ¡encontraste un bar clandestino! O bueno, lo hubieras hecho si vivieras en Chicago en los años veinte.

Eso es Parker & Lenox, un restaurante que, de alguna manera, esconde un bar al estilo speakeasy; estos eran los bares clandestinos durante la prohibición. Normalmente se encontraban detrás de alguna casa o establecimiento para que fueran más difíciles de encontrar. Fue dentro de esos bares clandestinos de la prohibición que se crearon algunos de los grandes cambios sociales del siglo pasado.

El jazz inundaba el aire y la música propiciaba uno de los primeros pasos para la integración racial; las mujeres comenzaban a beber en público frente a los hombres y la mayoría olvidaban los corsets y el pelo largo para adoptar la moda “varonil” de las flappers; la creación de cócteles arrancaba con mayor intensidad para esconder el sabor del gin casero con jugos de frutas y miel.

Alimentos y gustitos por disfrutar y conocer

La Primera Guerra Mundial por fin había terminado y la generación postbélica sólo quería divertirse en el boom económico que se respiraba. Una nueva generación había nacido. Por suerte para nosotros, podemos regresar a los bares de los veinte sin tener que esperar un carruaje en París a la medianoche. Los speakeasies o al menos los bares inspirados en ello aquí siguen emergiendo para sumergirnos en jazz y hedonismo.

En bebidas, hay varios tipos de licores, destilados, digestivos, algunos vinos y más de 30 cocteles, predominantemente clásicos, aunque, según el personal del lugar, el fuerte son los tragos de whiskey. En cuanto a comida, Lenox proporciona munchies deliciosos, como mini hamburguesas, sándwiches, hot dogs con chilli, papas a la francesa y pollo frito.

La columna vertebral y el ambiente nostálgico y festivo corre a cargo de la música: el jazz. El escenario está ideado para tener músicos de jazz en vivo. Haya show o no, el género suena durante toda la noche para propiciar veladas envueltas en rondas de cocteles, hamburguesas, pláticas relajadas y buena música.

Un lugar que promete ser el favorito de muchos, un gran precopeo, y entonando las cosas tras la barra, un nuevo referente de la vida nocturna de la Ciudad de México.

Preguntas frecuentes/sugerencias

¿Qué alimentos ofrece Parker y Lenox?

Lenox proporciona munchies deliciosos, como mini hamburguesas, sándwiches, hot dogs con chilli, papas a la francesa y pollo frito.

¿Cuál es el ambiente que se vive?

En Parker y Lenox haya show o no, el género suena durante toda la noche.

¿Por qué es recomendable visitar el lugar?

Parker y Lenoz ofrece un gran precopeo, y entonando las cosas tras la barra, un nuevo referente de la vida nocturna de la Ciudad de México.

Tips

  • Tener un deseo de experimentar y vivir experiencias nuevas, es ideal para visitar Parker y Lenox.
  • Descubrir su entrada será un reto, por lo que estar informado sobre el, es ideal.
  • Mantener un apertura amplia sobre las nuevas aventuras es fundamental.

Compartir en:

Deja un comentario